"La mañana" Albano

lunes, 15 de febrero de 2010

Artículo de Opinión: "Desde mi Baluarte" (1)

Un nuevo balcón se abre para Ayamonte con la aparición de este periódico o, mejor, con la nueva singladura de una cabecera ya conocida pero que pretende, ahora, transformarse desde sus entrañas para ofrecer a Ayamonte una nueva etapa que todos deseamos cuente con vientos favorables, con esos vientos que soplan por este rincón suroccidental de Andalucía llenos de sal, de luz y de la templanza de las gentes que aquí vivimos.
A este balcón seguro que se asomará todo Ayamonte porque nace con la pretensión de abrirse para todos, para que todos podamos mirar desde él lo que ocurre a nuestro alrededor y para que desde la calle, quien lo pretenda, también pueda opinar y contar sus impresiones, sus vivencias e, incluso, las novedades familiares y sociales que quieran compartir con los demás.
Me han invitado a entrar en la casa para que me asome al balcón, para que desde él observe la realidad o para que desde él cuente cosas a los paisanos y visitantes que quieran pararse un momento a leer lo que desde esta atalaya, Desde mi baluarte, me parezca más oportuno comentar cada quincena. El dueño de la casa me abrió sus puertas y he recorrido todas las estancias que la componen; la casa está terminada, aunque a falta de hacer algunas pequeñas reformas y de amueblarla definitivamente, pero es una casa atractiva.
He aceptado el brindis de poder disponer cada dos semanas de esta columna desde la que procuraré dar mi opinión. Y lo haré sobre aspectos variopintos de la vida social y cultural ayamontina; procuraré entrar por derecho en los temas y, como ciudadano amante de las buenas costumbres, opinaré sobre las tradiciones que merecen ser mantenidas y fomentadas, criticaré lo que desde mi ánimo considere inadecuado, y daré mi parecer sobre asuntos de actualidad. Desde mi baluarte haré referencia a la historia de nuestra ciudad y a su riquísimo patrimonio cultural y natural, así como a temas relacionados con la educación.
El tiempo que pasa inexorable, que es tan difícil de administrar y al que tantas veces hacemos alusión cuando nos queremos disculpar por no haber terminado a tiempo una labor, será también quien marque ¿cómo no? la continuidad de las opiniones que pueda verter Desde mi baluarte, nombre que he tomado a propósito porque en Ayamonte, el baluarte fue siempre, durante siglos, el lugar estratégico desde el que se veían venir desde lejos las embarcaciones amigas y enemigas, los metales preciosos del nuevo Mundo y las borrascas atlánticas, el trigo para calmar el hambre o el lugar desde el que se montaban las velas para controlar las embarcaciones pestilentes, el lugar, en fin, desde el que se veían venir las buenas y las malas noticias para todo un vecindario que siempre estuvo, como en cualquier otro lado, a expensas de los que pudiera llegar de fuera.
ENRIQUE R. ARROYO BERRONES

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